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(Obras completas de José Rizal)

En cooperación con el Instituto Histórico Nacional (NHI), Filipiniana.net presenta Complete José Rizal, un proyecto que tiene como objeto recuperar la figura y memoria del héroe nacional filipino José Rizal en todo su alcance y límites. A pesar de que existen numerosas páginas en la red, este portal aspira a publicar todo el material escrito rizaliano del que se tenga constancia de autoría, desde sus cartas, ensayos, novelas, poemas, hasta sus críticas artísticas, borradores y bosquejos.

Por primera vez una bibliografía completa estará disponible en Internet, en donde todos los trabajos podrán ser buscados, analizados y clasificados. Las versiones del texto completo en el original español, del mismo modo que las traducciones inglesa y tagala, cortesía del NHI, estarán disponibles con los años, permitiendo que los navegantes copien, peguen, y puedan trabajar polivalentemente con los textos rizalianos. Palabras clave, encabezados y sumarios acompañan cada documento con texto completo, permitiendo que los amantes de Rizal puedan acceder rápidamente a cualquier información referente a su figura y obra.

Trasfondo histórico de Rizaliana

En 1956 la Ley 1425 de la República, conocida como Orden Rizal, estipuló la inclusión curricular de la vida y trabajos de Rizal en los planes de estudios escolares, contribuyendo al desarrollo de Rizaliana como un campo de estudios y publicaciones, con cartillas, antologías, biografías juveniles, ensayos, y todo tipo de material escolar. Los millares de libros sobre Rizal coparon el mercado editorial, contribuyendo a una fiebre intelectual que hizo al filipino conceptualizar una engañosa seguridad y satisfacción de que todo lo que debía ser sabido sobre el héroe nacional ya estaba escrito. Comenzando con la variada tipología de materiales de lectura que por mandato del Departamento de Educación se asignaron a las escuelas públicas hasta el material académico de las universidades, la “Rizalmanía” produjo centenares de publicaciones de Rizal, traducciones en inglés y lenguas vernáculas, actas de conferencias internacionales, monografías y facsímiles realizados por la Comisión Nacional del Centenario de José Rizal (JRNCC) en 1961.

El principal investigador actual sobre Rizal, Ambeth R. Ocampo, escribió en su libro Meaning and History que “su propio omnipresencia obscurece al héroe nacional” y que “la principal contrariedad sufrida por Rizal fue la de haber sido convertido en héroe nacional de Filipinas. En consecuencia, está en todas partes pero en ningún lugar”.  Muchos libros publicados después de la guerra glorificaban a Rizal, a menudo exagerando sus logros y ocultando sus defectos, transformando de este modo un intelectual en un héroe nacional, un modelo a imitar por todos los filipinos. Así es como la figura de Rizal comenzó a ser una carga para el común de los filipinos, alguien con el que la gente ordinaria encontraba imposible identificarse.

A pesar de que la comisión del centenario del nacimiento de Rizal en 1961 hizo una labor admirable al publicar la mayor parte de los documentos originales escritos por Rizal, muy pocas personas, al margen de las bibliotecas, tienen acceso a estos libros voluminosos, algunos de los cuales están descatalogados y son muy difíciles de adquirir, en especial los originales de Rizal en español. Así pues, generaciones de lectores filipinos han tenido que leer sus escritos a través del filtro de las traducciones del inglés o del tagalo. Ocampo señala que  Escritos de José Rizal, el proyecto consistente en trece volúmenes con veinticinco libros emprendido en 1961 por el JRNCC, ha trasmitido inadvertidamente una impresión de totalidad, cosa que se evidencia por el hecho de que en todos estos años muy pocas personas han investigado desde entonces la colección Rizaliana original conservada en la cámara acorazada de la Biblioteca Nacional filipina. En 1987, por ejemplo, mientras estudiaba el borrador del original Noli me tangere, Ocampo descubrió el manuscrito inédito de un bosquejo de la tercera novela de Rizal, titulada Makamisa.  A pesar de que el JRNCC conocía de su existencia, el borrador fue desestimado para ser incluido en el proyecto Escritos de José Rizal en 1961.

Lo que es peor es que muchos se contentan en estudiar a Rizal solamente con las fuentes secundarias escritas en inglés, como Austin Craig' s Life, Lineage and Labors of Jose Rizal (1913), Leon María Guerrero The First Filipino (1963) o Rizal: Philippine Nationalist and Martyr (1968). Hay que advertir por lo tanto que la ingente superabundancia de fuentes secundarias ha acabado por reducir el corpus de los trabajos de Rizal —que representa millares de páginas de las Letras Filipinas, prosa y poesía— en un mero canon de dos novelas, Noli me tangere y El Filibusterismo, un puñado de ensayos y el poema Mi último adios.

Los problemas de la lengua, del acceso a las fuentes primarias y la profusión de materiales secundarios han contribuido a la carencia de la investigación directa. Filipiniana.net y el Instituto Histórico Nacional tienen como objetivo corregir esta tendencia a través de tecnología informática, técnicas modernas en biblioteconomía y motores de búsqueda que permitan ofrecer al mundo la medida exacta de la obra rizaliana la cual, dado su valor universal, es deber tanto para filipinos como para la civilización mundial.

Rizal continúa siendo reevaluado por cada generación. Wenceslao Retana, el filipinista más eminente de su tiempo, escribió la primera biografía de Rizal en 1907, representándolo como un nacionalista mal entendido que era sin embargo leal a su formación y educación españolas. La administración colonial americana animó la adulación a su figura como héroe, que fue ejemplificada lo mejor posible por la biografía de 1923 de Austin Craig. Rafael Palma, cercano en espíritu y época a Rizal, escribió una biografía más equilibrada y comprensiva (Biografía de Rizal, 1949), acentuando su vinculación con la masonería y el pensamiento liberal.

Carlos Quirino, siguiendo a Ferdinand Blumentritt, llamó a Rizal el “gran malayo (1940)”, describiéndolo en sus grandezas y miserias. Esta humanización del héroe fue sancionada por la nieta de Rizal, Asunción López-Bantug en su Lolo José (1981), teniendo acceso a las tradiciones orales de la familia.  El historiador nacionalista Teodoro A. Agoncillo en su libro The Revolt of the Masses (1956) inició la tendencia historiográfica de cuestionar la eminencia de Rizal frente al supremo plebeyo Andrés Bonifacio.  Esta tendencia alcanzaría su cenit en 1968, momentos antes de First Quarter Storm, cuando Renato Constantino pronunció su conferencia “Veneration without Understanding”, en la cual representó a Rizal como un héroe fabricado por los americanos.

En nuestro mundo postmoderno, existe una tendencia a evaluar Rizal desde múltiples perspectivas y disciplinas. Benedict Anderson analizaba Rizal contra Isabelo de los Reyes y la vanguardia política y literaria europea (2005). Influenciada fuertemente por Anderson, Caroline S. Hau meditaba cómo Rizal se desesperó en la incompatibilidad de los ideales ilustrados con Filipinas, lo que transmitió haciéndose el último romántico nacionalista en sus novelas. Vicente L. Rafael en su libro Contracting Colonialism (1988) exploraba cómo Rizal abogó paradójicamente por una política de nacionalización lingüística que hiciera del español instrumento para fomentar y solidificar el sentido de comunidad nacional filipina.

Como rizalista Juan Collas concluye: “es a través del estudio de Rizal que se torna como el resto de nosotros, carne de nuestra carne, débil como esa carne está determinada a ser… el símbolo inmortal de las posibilidades de un pueblo y de su grandeza latente como nación”.


¿Por qué completo?

Parece apropiado concluir la introducción para este ambicioso proyecto con las palabras del Primer filipino sobre porqué él mismo prefería obras completas a trabajos parciales, siguiendo al investigador americano Benedict Anderson en su libro Under Three Flags: Anarchism and the Anti-colonial Imagination.

Escribiendo desde Londres en abril de 1888, Rizal solicitó a su buen amigo Mariano Ponce enviarle los trabajos completos de Mariano José de Larra, escritor español contemporáneo al que Rizal consideraba “el mejor prosista español de este siglo”. Pero cuando en junio Rizal recibió solamente algunos de sus trabajos, Rizal envió una contestación a Ponce señalando:

“Como tengo la costumbre de preferir las obras completas á las escogidas, tratándose de los grandes autores, le suplicaría me remitiese las Obras Completas […] Conservaré sin embargo ésta con mucho gusto para ir haciendo comparaciones entre las diversas ediciones. Mi razón […] es porque creo que en los grandes hombres todo es digno de estudio, y que es muy difícil decir en absoluto cuáles sean las mejores ó las peores”, en Epistolario Rizalino, volumen 2, 1887-1890 (Manila: Bureau of Printing, 1931), pp. 7-8, 12-14.

 

Translated by Isaac Jimenez Donoso